Seguimos con la revisión de trabajos antiguos, pronto sabremos por qué.... Esta vez el turno le ha tocado a Samuel L. Jackson en su tremenda interpretación de Jules Winnfield, el asesino con inquietudes filosóficas.
Una de las caricaturas que tenía ganas de llevar al taller de chapa y pintura era la de Don Vito. Fue una de las primeras que realicé y merecía ser revisitada para hacerle algunas correcciones. Segundas partes, cuando se trata de El Padrino, siempre son buenas.
Hacía ya casi un mes que no pasaba por aquí, así que para el retorno tenía que traer algo potente. El elegido ha sido Hulk (o La Masa, como le conocíamos algunos de pequeños) en pleno despliegue de facultades físicas.
Hagamos un poco de historia. El personaje de Bruce Banner nace en las páginas de Marvel a principios de los años 60. Es un científico que posee una mutación genética que, combinada con la exposición a una bomba de rayos gamma (al loro), le otorgan el poder de mutar de humano "normal" a esta bestia de la naturaleza. Cuando Banner se altera, digamos que se activa (físicamente) el hooligan que todos llevamos dentro. En su caso el hooligan mide tres metros, es verde y posee una fuerza y capacidad física propia de un ciclista dopado. Una mezcla entre Popeye después de un atracón de espinacas y Obelix en plena orgía marmitera de la poción de Panoramix.
Desde aquellos orígenes, Hulk ha pasado por una lógica evolución estética y ha salido del mundo del cómic para colonizar otros entornos, donde su evolución es mucho más exagerada (el encanto entrañable del cartón piedra VS el desparrame digital de los últimos años). A finales de los 70 Bill Bixby y Lou Ferrigno dieron vida al personaje en su primera serie televisiva. Más tarde llegaron los dibujos animados, varias TV movies y en los últimos años se le ha vuelto a recuperar para el cine y algún videojuego que he surgido a la zaga.
Moraleja: tratemos bien a los científicos (¿se me oye por allí arriba?).
Estábais avisados, aquellos riffs lejanos de guitarra se han hecho realidad y Michael Schenker ¡ha llegado!
En esta ocasión cabe la posibilidad de que la propia caricatura os recuerde a una imagen ya existente, concretamente la de la portada de un libro suyo (Very Best of Michael Schenker) y que quien conozca al chico se dé cuenta de que éste no es precisamente su aspecto actual, pero la sagrada palabra de quien hizo el encargo así lo pidió. Amén.
Schenker es un nombre asociado a la mítica banda alemana heavy Scorpions, y aunque no es mala la referencia, hay que aclarar que el Schenker más conocido del grupo es Rudolf, su hermano mayor y único miembro que ha permanecido en dicha banda durante sus casi 50 años de existencia. Michael pasó un breve periodo en Scorpions pero su trayectoria está mucho más ligada al grupo UFO, donde ha entrado y salido unas cuantas veces, o a la banda que él mismo creó, el Michael Schenker Group (MSG).
Y, como es tradicional en este blog, vamos a dejarnos de charla y permitir al aludido que nos diga con sus propias palabras a qué se dedica. Buen provecho.
¿Por qué a los guitarristas les gustará tanto lucirse? ¿Algún virtuoso tímido en la sala?
Aquí está el Boss. Como decía en la anterior entrada, el mítico rockero de New Jersey acaba de estrenar su disco High Hopes junto (como no) a la E Street Band, el grupo que le ha acompañado la mayor parte de su carrera.
Más de cuarenta años con la guitarra a cuestas y no se aprecian en él muchos signos de debilidad. Conocido internacionalmente por temas como Born to run, The river, Born in the USA, etc, vuelve a la carga con nuevo disco en 2014. Muchos números uno en las listas mundiales, giras multitudinarias a lo largo y ancho del planeta y canciones que son himnos para mucha gente... Desde luego Springsteen es de los que cuando toca algo lo convierte en oro. También es conocido por haberse comprometido con ciertas causas políticas o sociales, como por ejemplo su adhesión al moviviento contrario a la energía nuclear.
En fin, quién no conoce al Boss... Y como siempre, de postre toca música buena; aunque me repita como el ajo, a un acérrimo seguidor de Los Soprano que además tiene a The Clash como una de las grandes referencias musicales, entenderéis que le haga especial ilusión poner (una vez más para el mundo) esta gran versión de London Calling.
El Boss, aprovechando que saca nuevo disco (High Hopes), anuncia una pequeña parada por aquí dentro de su gira promocional. Pronto le veremos a todo color...
Obviamente, no hay dos sin tres. Si ya estaba Groucho y hace poco llegó Chico, Harpo, el hermano mudo que siempre iba armado con su bocina o un arpa, tenía la obligación de hacer acto de presencia por estas tierras caricaturescas.La familia al fin está reunida (al menos la parte más cinematográfica de ella).
Tras una serie de caricaturas rockeras, volvemos a poner los pinceles al servicio del séptimo arte. Como en su momento ya hablé del genial cine del que fueron responsables los hermanos Marx, no me repetiré, os remito a la entrada de Groucho.
En este caso le toca el turno de ser retratado al hermano virtuoso del piano, Chico (Leonard Marx era su nombre real). Aquí os dejo un breve vídeo con la mítica escena de "la parte contratante", de la película Una noche en la ópera (1935).
Otra pareja de jóvenes atractivos que ha decidido encargarme a sus álter ego de dos dimensiones para celebrar el cumpleaños, lo que demuestra que además tienen gran gusto y criterio. ¡Felicidades!
Y aquí está la caricatura personalizada que he realizado como regalo para el ganador del sorteo de Facebook que celebramos el mes pasado. ¡Felicidades!
Si hay un icono del punk por excelencia y con los galones conquistados a golpe de exceso, probablemente Sid Vicious sea el candidato mejor colocado (dobles sentidos aparte).
El joven Simon John Ritchie, más conocido como Sid Vicious de Sex Pistols, vivió deprisa dejando un cadáver bonito (hecho mierda en realidad) a la tierna edad de 21 añitos. La decada de los 70 llegaba a su fin, el punk emergía con vigor y violencia. Las nuevas generaciones estaban desatadas y entre las clases populares el hastío contra la sociedad establecida había arraigado con fuerza. El rock era algo demasiado elaborado para el contundente mensaje que se deseaba enviar de ruptura y demolición de todo esquema preestablecido. Y no olvidemos las drogas, elemento de inspiración y autodestrucción en estos tiempos que a tantos se llevó por delante. Dadas las circunstancias, el lugar (clase) donde nacieras determinaba en gran medida tus futuro, y precisamente, el lema más coreado y contundente de Sex Pistols es concretamente sobre ello: No future. No, no hay futuro para los de abajo, no hay esperanza depositada en crear algo nuevo y mejor para todos, no, así que la única opción ha de ser la aniquilación total y luego, sobre las ruinas ya veremos qué se puede construir. Pero eso no importa, la prioridad era derrocar el orden establecido.
En todo caso la aportación de Sid Vicious a la historia de la música no puede decirse que fuera por el dominio del bajo, instrumento que tocaba (en la medida de sus posibilidades) junto a Johnny Rotten, Steve Jones y Paul Cook en Sex Pistols. Pero nadie dijo que el valor del punk residiera en la complejidad de sus composiciones musicales, el punk es una postura ante la vida, y Sid Vicious la llevó tan al límite que perdió la suya en el camino muy pronto. Muchos de los que caen tan jóvenes se convierten en leyendas inmortales: él es uno de ellos.
Vamos a ampliar un poco el repertorio musical. Si por aquí han ido pasando grandes virtuosos de la música, hoy no es el caso. Sid Vicious, gran icono histórico del punk británico, representaba mejor la actitud que el manejo de las cuatro cuerdas, pero su reino pertenece al mundo de la música (a su manera, nunca mejor dicho). Y también merece su pequeño homenaje. Próximamente...
"Déjame que pose para ti", decía, y como insistió tanto, pues posó y he aquí el resultado.
Rosendo, el Maestro Mercado, lleva tantos años poniendo banda sonora a la vida de varias generaciones que es casi imposible que culquiera (con un mínimo de criterio musical) no haya escuchado alguna vez uno de sus himnos: Agradecido, Maneras de vivir, Flojos de pantalón, últimamente Masculino singular, también conocida como la de Picaporte... Si hacemos caso a un indicador sui generis, pero con cierta enjundia, no recuerdo verbena popular en la que el grupo de turno no contara en el repertorio de los últimos bises con uno de los dos primeros temas que he mencionado, para enardecer a las masas sedientas de algo mejor que Bisbaladas. Por eso se puede hablar de himnos, porque sin duda han pasado ya a formar parte de la cultura popular.
El padre del rock urbano, carabanchelero de pura cepa, lleva por los escenarios desde finales de los 70 ininterrumpidamente, que ya tiene mérito. Aunque ha pasado la mayor parte de su trayectoria en solitario, es imprescidible destacar que fue con Leño con quien Rosendo marcó una época. Y lo que también tiene mucho mérito es que poca cosa se le puede reprochar después de tantos años. Fiel a su estilo, tanto si hablamos de música como de actitud (qué importante es esta última), con Rosendo sabes lo que hay. Acaba de publicar su decimoquinto disco en solitario, Vergüenza torera, y sigue disparando letras tan comprometidas como siempre, estuviéramos en crisis o nadando en la abundancia cuando "España iba bien". Crítico siempre y con unas letras tremendamente elaboradas, está claro que en sus canciones no se suelen encontrar mensajes directos al más puro estilo punk, queda patente que disfruta manejando el lenguaje y lo emplea con elegancia para dar buenos hachazos, tirando de grandes dosis ironía. Rosendo no te dice "eres un bocazas", dice "pierdes mucha fuerza en la saliva" (¿De qué vas?), y así montones de ejemplos.
Para la sección de minutos musicales voy a optar por la canción que más me gusta de la etapa de Leño, no será la más conocida, pero tampoco está mal. Con ustedes, Rosendo Mercado.
Tras rendir el correspondiente tributo a los grandes del Metal, el siguiente invitado, aprovechando que acaba de sacar nuevo disco (Vergüenza torera), será este genio del rock urbano: Rosendo Mercado. Como leí el otro día, "el único Mercado fiable" en estos tiempos que corren a tientas y barrancas.
Para entrar en el sorteo de la caricatura personalizada de regalo, os recuerdo que sólo hay que seguir dos sencillos pasos en Facebook.
Ser seguidor de la página de Facebook. Esto es fácil, incluso sin salir del blog: en la columna de la derecha de esta misma página hay un cuadro de Facebook donde aparece el botón de "Me gusta".
Compartir PÚBLICAMENTE la imagen de la publicación. Como a veces hay dudas sobre cómo cumplir este punto en concreto, os dejo aquí una pequeña guía visual para que quede lo más claro posible. Podéis pinchar en cada imagen para verla más grande.
Y recordad que os podéis apuntar hasta el 24 de noviembre. ¡Suerte!
Parece que llevo toda la vida, pero la andadura del mis caricaturas por las redes sociales comenzó hace un año y un mes, momento en el que decidí abrir una página en Facebook. Contra todo pronóstico (mi optimismo es legendario, lo sé), he alcanzado ayer, no sin ayuda (gracias!), la para mí titánica cifra de 200 seguidores. Aún recuerdo cuando para ver las estadísticas de la página necesitaba un mínimo de 30 y tenía que ir casi mendigando puerta por puerta que pincharan en "Me gusta", por eso valoro los 200 como una cifra muy respetable. Y todo gente buenísima, oiga.
En resumen, para celebrar todo esto y siendo coherente con el "modelo de negocio", pues qué mejor que regalar una caricatura personalizada, ¿no?. Quien quiera participar, que se pase por JalCaricaturas antes del día 24 de noviembre y allí podrá ver cómo hacerlo. Y quien no quiera participar, que se pase también, que allí aceptamos a todo el mundo...
No quedaba más remedio. Si me metía a "decorar" (esto es un concepto tan subjetivo...) el Bar Picapiedras con caricaturas relacionadas con el mundo de la música rock en general y, sabiendo que tradicionalmente ha sido un bar de melenudos adoradores de Satán (esto igual es una exageración, alguno habrá con el pelo corto), no podía evitar llegar a este punto. El denominado Padrino del Heavy Metal tenía que estar y ya tardaba en llegar.
Ozzy Osbourne, además de ser en los últimos años un tipo medático en círculos poco propios para un metalero con esta trayectoria (reality sobre su vida en la MTV, un anuncio con Justin Bieber), es uno de los fundadores de la legendaria banda Black Sabbath, pioneros del heavy metal en los albores de este género.
Para la caricatura no me he salido mucho del tópico y había que hacer referencia a uno de los capítulos más sonados del bueno de Ozzy. Por lo visto, en una reunión con medios de comunicación, él y su mujer decidieron hacer un numerito con palomas, representando la paz, etc. Ozzy, borracho, decidió improvisar y arrancó a una paloma la cabeza de un mordisco. Le hizo gracia y, antes de que lo sacaran del edificio por la fuerza, repitió. Siguiendo con la "broma", en uno de sus siguientes conciertos, decidió volver a hacerlo, aunque con murciélagos de plástico. Todo iba bien hasta que entre los muñecos se topó con Julupanter, un murciélago de verdad que al verse agredido, mordió a Ozzy en la cara, teniendo que suspenderse el concierto para que nuestro amigo pudiera ser atendido en un hospital.
Dicho esto, les dejo con los tradicionales minutos musicales: hoy tenemos Paranoid, todo un clásico de Black Sabbath. Que lo disfruten y hasta la próxima.
Cuenta la leyenda que Ozzy Osbourne tiene una especial relación, gastronómicamente hablando, con los murciélagos. Y por lo visto no le falta base, no...